Aunque no lo parezca, ya hace más de tres siglos que los coches eléctricos recorren las calles de nuestras ciudades y los primeros prototipos aparecieron antes de la llegada de los coches de combustión.
¿Cómo eran las primeras baterías de los coches eléctricos?
Era a principios del s. XIX cuando se empezaron a diseñar los primeros prototipos de vehículos eléctricos, pero no fue hasta el 1839, en Europa, cuando se construye un primer coche eléctrico muy básico que permitía el desplazamiento de varias personas a la vez.
A mediados de siglo, los avances en electromovilidad en Europa eran cada vez más innovadores y en el 1852, el científico francés Gaston Planté inventaría las primeras baterías recargables, fabricadas de plomo y ácido.
Más tarde, el ingeniero Camille Fuare mediante un procedimiento electroquímico llamado masa activa conseguiría aumentar la capacidad de las baterías, lo que permitiría una mayor autonomía en los coches eléctricos.
¿Cuando comenzó la fabricación de coches eléctricos?
A partir de este momento, se inicia la fabricación industrial de coches eléctricos y poco a poco, los grandes fabricantes de carruajes ven en los coches eléctricos una nueva manera de desplazarse.
En 1889, el fabricante de carruajes Jacob Lohner junto con el ingeniero Ferdinand Porshe, presentan en la exposición universal de París un vehículo eléctrico que puede recorrer hasta 79 km con una sola recarga, gracias a los motores de propulsión integrados en las cuatro ruedas . Al otro lado del Atlántico, ya se empiezan a ver en Nueva York los primeros taxis de baterías recorriendo las calles de la gran manzana.
Pero no es hasta principios del siglo XX, cuando Thomas Edison impulsa el mercado de coches eléctricos creando una batería de hierro y níquel con más capacidad y autonomía que permite que la fabricación de coches eléctricos siga creciendo, aunque no será un tipo de automóvil al alcance de todo el mundo debido a su precio.
¿Cómo se impusieron los coches de combustión?
En la década de los años veinte, el gran fabricante Ford inaugura su primera fábrica de coches de combustión, más económicos y asequibles y que superan en autonomía práctica a los eléctricos.
En aquella época, la población se empieza a desplazar más por carretera y la necesidad de proveerse de gasolina rápidamente se hace cada vez más evidente. Estos factores influirán en la pérdida del protagonismo de los vehículos eléctricos en el mercado del automóvil.
Claves en la recuperación del vehículo eléctrico
La crisis del petróleo de los años setenta y el aumento de la conciencia hacia la sostenibilidad y el cuidado del ambiente que se inicia en los noventa, serán claves en la recuperación de la fabricación e inversión en tecnología de los coches eléctricos.
De hecho, actualmente, la cuota de vehículos eléctricos en el mercado español se encuentra en un 2,6% y las cifras de venta y las matriculaciones siguen al alza.